Houston tiene una sala donde el arte no solo capta la luz: también hace música. En el Museum of Fine Arts, Houston, Harry Bertoia: Echoes in Space llena el primer nivel del edificio Nancy and Rich Kinder con esculturas de metal brillante que se mueven, resplandecen y, en sus mejores momentos, suenan como campanas.
Bertoia (1915–1978), inmigrante italiano que se convirtió en una figura destacada del modernismo estadounidense de posguerra, dedicó tres décadas a explorar todo lo que el metal podía hacer. La exposición, formada en gran parte con obras de la colección del MFAH y abierta hasta el 11 de abril de 2027, reúne más de una docena de piezas de principios de los años cincuenta a los setenta, incluida una monumental construcción multiplano de latón y cobre de los años en que su arte encontró afinidad con la arquitectura modernista.
Muchas esculturas se inspiran en la naturaleza. Los alambres agrupados se abren en cortinas brillantes en las famosas formas Willow, que evocan ramas inclinándose hacia la tierra, mientras otras piezas sugieren dientes de león, arbustos, cactus y árboles: la búsqueda de Bertoia por capturar el resplandor natural a través de la luz y el movimiento.
Para muchos visitantes, las estrellas son las tres esculturas sonoras, una de más de 11 pies de altura, que Bertoia diseñó para verse y escucharse. Las activaciones de sonido están programadas todos los días a las 2:30 p.m., según la disponibilidad del personal, y convierten una visita tranquila en un pequeño concierto. Las entradas Member y All Access incluyen la admisión el mismo día, y los jueves el acceso a la exposición está incluido con la entrada a las colecciones permanentes: un motivo alegre para quedarse un poco más en el Distrito de los Museos.
Foto: Jessica Giuseppin, vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)
