Minneapolis tiene un jardín que lleva más de un siglo enseñando a la ciudad cómo cultivar rosas, y pasear por él es completamente gratis. En la orilla noreste del lago Harriet, el Jardín de Rosas de Lyndale Park se extiende por cerca de una hectárea y media de Lyndale Park, con senderos ordenados, parterres identificados y el brillo del lago a pocos pasos.
El jardín fue idea del superintendente de parques Theodore Wirth, quien lo propuso en 1907 como un lugar de belleza que también fuera instructivo, para mostrar a los vecinos qué rosas podían prosperar en Minnesota y cómo cultivarlas. Las primeras rosas se plantaron en la primavera de 1908, lo que lo convierte en el segundo jardín público de rosas más antiguo de Estados Unidos. Su trazado original de 62 parterres rectangulares se ha mantenido prácticamente igual desde entonces, y en 1946 fue elegido jardín de prueba de All-America Rose Selections. En lo alto del jardín se alza la Fuente Heffelfinger, una fuente de bronce y mármol importada de Florencia, Italia, y donada en la década de 1940.
Hoy llenan los parterres más de 3.000 rosales, con decenas de miles de flores en plena temporada, desde mediados de junio hasta principios del otoño. Cada planta está identificada, así que los visitantes pueden anotar los nombres de sus favoritas para sus propios jardines. La entrada es gratuita, y la visita combina de maravilla con el vecino Jardín de la Paz, el santuario de aves Thomas Sadler Roberts y un paseo alrededor del lago Harriet. Es uno de los rincones más dulces y tranquilos de Minneapolis: la prueba de que una buena idea plantada en 1908 puede seguir floreciendo para todos.
Foto: Sharon Mollerus vía Wikimedia Commons
