Seattle hizo lo que solo Seattle podía hacer: convirtió el cielo nocturno en el marcador más grande del mundo. Durante los partidos del Mundial de Fútbol 26 jugados en la Ciudad Esmeralda, cientos de drones se elevaron sobre el icónico Space Needle para formar el primer marcador de drones de la historia, que anunciaba el resultado final de cada partido directamente en el cielo.
Cada espectáculo de 12 minutos fue gratuito y abierto al público. Unos 400 drones iluminaron la noche con las banderas y los goles de los equipos, atrayendo a aficionados de todo el mundo y a vecinos de la ciudad al Seattle Center, corazón de la zona de celebración de los fans. El espectáculo también pudo admirarse desde varios barrios de la ciudad.
El show rindió homenaje al legendario espíritu de innovación de Seattle y a su apasionada afición futbolera. Entre marcador y marcador, los drones dibujaron con luz queridos símbolos de la ciudad: su skyline y la divertida “cola de ballena” inspirada en el póster oficial del Mundial del artista del Noroeste Shogo Ota.
Fue la primera vez en el mundo que un resultado del mismo día se transmitió como parte de un show de drones — y esas noches mágicas le valieron a Seattle el reconocimiento de la prensa internacional. El hito futurista nacido de la Exposición Universal de 1962 volvió a brillar ante el mundo.
Photo: Visit Seattle

