Entre acantilados de arenisca en el pueblo de La Jolla, esta pequeña cala de postal es uno de los lugares más fotografiados de la costa del sur de California — y uno de los mejores de San Diego para ver fauna marina de cerca.
La Jolla Cove está dentro de una reserva marina protegida, por eso sus aguas rebosan vida: los curiosos lobos marinos se asolean en las rocas (míralos desde el mirador, nunca los toques), mientras buzos y esnorquelistas nadan junto a tiburones leopardo, peces garibaldi y tortugas en aguas tranquilas y cristalinas.
Es ideal para familias con niños grandes, principiantes del snorkel y amantes del atardecer: las olas de la cala son suaves, pero el estacionamiento es la verdadera aventura — llega temprano los fines de semana. Consejo práctico: trae binoculares y camina por el Coast Walk Trail sobre los acantilados para vistas panorámicas y más lobos marinos.
Photo: Wikimedia Commons / Jarek Tuszyński


