Si Portland tuviera un cofre del tesoro, sería Washington Park. En 410 acres de bosque en las colinas del oeste, el parque reúne lo mejor de la ciudad: el zoológico de Oregón, el Jardín Japonés, el Jardín Internacional de Rosas, el World Forestry Center, las 2 300 especies de árboles del Hoyt Arboretum y kilómetros de senderos que se pierden en Forest Park.
Un autobús gratuito recorre el parque en temporada, y la estación Washington Park del MAX —la estación de transporte más profunda de Norteamérica, a 79 metros bajo tierra— te deja justo en la puerta del zoológico. Los niños corren a ver los elefantes y el árbol parlante del centro forestal; los amantes de los jardines suben hacia las rosas y los arces.
La historia también se esconde aquí: la estatua de Sacajawea, el Memorial del Holocausto y el de los Veteranos de Vietnam descansan en arboledas de contemplación, mientras la zona de tiro con arco y las canchas de tenis mantienen a los locales en juego todo el año.
Dedícale un día entero. Washington Park no es una atracción: es Portland destilado en una sola ladera verde.

