Algunos museos susurran. El Museo de los Niños de Pittsburgh vibra, salpica y construye. Instalado en un histórico antiguo correo unido al majestuoso edificio del planetario Buhl, en la North Side, figura siempre entre los mejores museos infantiles de Estados Unidos: un lugar donde los niños hacen cosas de verdad con herramientas de verdad y se ensucian gloriosamente en el intento.
El MAKESHOP permite a los niños coser, martillar y armar circuitos junto a artistas docentes; el área Waterplay convierte el impermeable en el código de vestimenta; el Studio y la galería de exposiciones rotativas mantienen fresco el calendario; y la Galería de la Amabilidad y los jardines bajan el ritmo del día de maravilla. Afuera, la escultura de «nube» con niebla y los jardines prolongan el juego.
El museo está en 10 Children’s Way, en Allegheny Commons, y abre a diario. Detalles en pittsburghkids.org; los boletos con horario ayudan los fines de semana y en feriados escolares.

