En el Upper West Side, el Children’s Museum of Manhattan convierte el juego en un trabajo de tiempo completo para niños desde bebés hasta los diez años. Cinco pisos de exposiciones interactivas invitan a chapotear en juegos de agua, gatear por mundos imaginarios, construir, trepar y crear arte, mientras la programación diaria suma cuentacuentos, experimentos de ciencia y celebraciones culturales guiadas por los educadores del museo.
Todo está pensado para aprender jugando: los más pequeños tienen espacios suaves y seguros hechos para ellos, y los mayores pueden probar su equilibrio, resolver retos de diseño y conocer personajes de sus cuentos favoritos en exposiciones temporales. Las familias agradecen que la visita funcione con cualquier clima: es uno de los planes familiares más confiables de Nueva York, y casi todos se quedan mucho más de lo planeado.


