Todo es más pequeño en la Model Railroad Experience, excepto la alegría. Dentro de Union Station, ingenieros voluntarios operan mundos en miniatura: calles diminutas de Kansas City, pasos de montaña y patios de maniobras donde decenas de trenes circulan por escenarios construidos a mano.
Los niños pegan la cara al cristal buscando los detalles que los constructores esconden en cada escena — un desfile aquí, un autocine diminuto allá — mientras los abuelos que recuerdan los trenes de verdad cuentan las mejores historias. La galería está a unos pasos de la historia ferroviaria a tamaño real de la propia estación, en el Gran Salón.
La entrada está incluida con las exhibiciones de la estación, y su decoración navideña hace las visitas de invierno aún más especiales.
Es la prueba de que en Kansas City hasta los trenes pequeños cumplen su horario: directo a la imaginación de un niño.

