San Francisco tiene un rincón tranquilo donde la ciudad baja el ritmo a propósito. Dentro de Golden Gate Park, el Jardín de Té Japonés es, en palabras de Gardens of Golden Gate Park, el jardín japonés público en funcionamiento más antiguo de Norteamérica, y cada sendero está pensado para calmar el pulso: arces japoneses elegantes, pinos retorcidos, azaleas recortadas y cerezos alrededor de serenos estanques de carpas koi, caminos de piedras y linternas de piedra.
Cada rincón cuenta una historia. La pagoda, restaurada con esmero, se construyó originalmente para la Exposición Internacional Panamá-Pacífico de 1915 como una torre del tesoro budista. El gran Buda, Amazarashi-No-Hotoke, fue fundido en Japón en 1790. El jardín de paisaje seco, un jardín zen diseñado por Nagao Sakurai en 1953, convierte la grava rastrillada y la roca en colinas, montañas y agua en movimiento. Y la Casa de Té ocupa el sitio de la casa de té original construida para la Exposición de Mid-Winter de 1894, donde puedes disfrutar una taza de té meditativa en una mesa estilo granja irori frente al estanque orientado al sur.
Ven en primavera por los cerezos en flor en marzo y abril y las glicinas en abril y mayo, o súmate a un recorrido guiado de 60 minutos con San Francisco City Guides para conocer el puente de tambor arqueado y sus rincones escondidos. Dato práctico: la entrada es con horario reservado, así que aparta tu lugar con anticipación en el sitio oficial. El día de nuestra consulta, el jardín abría de 9 a. m. a 6 p. m., con última entrada a las 5:30 p. m., y el Puente Largo estaba en renovación. Vayas cuando vayas, regálale una hora sin prisa: es San Francisco en su versión más serena.
Foto: King of Hearts / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)
