Los científicos de Chicago están dando a uno de los animales más extraordinarios del mundo una oportunidad de sobrevivir. Investigadores del Field Museum completaron un nuevo análisis del ADN del pangolín y reconstruyeron su árbol genealógico, un avance que podría ayudar a proteger de la caza furtiva al mamífero más traficado del planeta.
Imagina un oso hormiguero con una cola larga y gruesa, enormes garras curvas y una armadura de escamas superpuestas como las de una piña: ese es el pangolín, un dócil mamífero de tamaño mediano que solo habita en África y Asia. Sus singulares escamas lo han convertido en blanco del tráfico ilegal, poniendo en peligro a varias especies.
Al estudiar ejemplares de las colecciones del museo, incluida la especie recién reconocida Manis aurita, el equipo desentrañó las relaciones evolutivas de los pangolines. Saber exactamente cómo se relacionan las especies ayuda a los conservacionistas a fijar prioridades más inteligentes para protegerlos en la naturaleza.
Es ciencia con una misión: descifrar el pasado para salvaguardar el futuro de una de las criaturas más notables de la naturaleza.
Foto: Field Museum


