Escondido en una colina verde de Brookland, en el noreste de Washington, el Monasterio Franciscano de Tierra Santa en América es una de las sorpresas más alegres de la ciudad: una atracción gratuita de jardines, arcadas y senderos tranquilos que se siente a mundos de distancia de los monumentos del centro. La propia página de visitas del monasterio lo señala como uno de los cinco lugares que más se pierden los turistas al recorrer Washington, e invita a todos, de todas las creencias y edades, a hacer el viaje.
Los jardines son los protagonistas. Los visitantes pasean por el Pórtico del Rosario, una galería abovedada que rodea los jardines superiores, caminan entre más de 1.000 rosas, árboles nativos y canteros de flores de temporada, y siguen los senderos hasta los jardines inferiores, donde esperan, entre los árboles, réplicas a tamaño real de santuarios de Tierra Santa y una gruta de Lourdes. Es un lugar fácil para bajar el ritmo, sentarse en un banco y simplemente disfrutar del verde.
¿Quieres una guía? Las visitas limitadas a la iglesia del monasterio —de unos 50 minutos, con reserva previa en línea— se ofrecen los martes, miércoles, viernes y sábados a la 1 p.m. y a las 2 p.m., y los domingos al mediodía y a la 1:30 p.m., e incluyen los santuarios del Monte Calvario y el Santo Sepulcro y las grutas de Nazaret y Belén. También puedes llevar tu propio almuerzo y hacer un picnic enfrente, en Angel Park. El monasterio está en 1400 Quincy Street NE, Washington, DC, y los jardines te esperan.
Photo: Farragutful / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)


