Entre el acantilado de Sellwood y el río Willamette se esconde el primer refugio urbano de vida silvestre de Portland — Oaks Bottom, un lago y humedal de 163 acres donde las garzas azules acechan las orillas a la vista de las torres del centro.
El sendero plano del Springwater Corridor bordea el refugio, ideal para andar en bici en familia, mientras los caminos peatonales bajan a miradores donde águilas calvas, águilas pescadoras, castores y tortugas pintadas hacen su vida. La primavera trae un coro de aves migratorias al amanecer; el invierno llena el lago de patos y gansos.
El mural del cercano mausoleo Portland Memorial —uno de los murales pintados a mano más grandes de Estados Unidos, con las aves del propio refugio— es el final perfecto. Portland salvaje, sin necesidad de carro.

