Cerca de Temple University se alza una cápsula del tiempo victoriana que las familias de Filadelfia adoran: el Wagner Free Institute of Science, un museo de historia natural detenido en su esplendor de los años 1880, con vitrinas de madera llenas de especímenes, un auditorio donde las charlas de ciencia son gratuitas desde 1855, y los animales disecados y minerales ordenados tal como William Wagner los imaginó.
Sus programas familiares son el latido moderno: cuentacuentos de ciencia, paseos de naturaleza por el barrio y días de actividades prácticas que reciben a los niños del norte de Filadelfia como los invitados favoritos del museo. La entrada es gratuita (se aceptan donaciones): un regalo del siglo XIX que sigue dando, niño curioso a niño curioso.


